:::PUNXCRAP:::

Diatribas y basura literaria :::diypunx:::

domingo, marzo 11, 2007

El amanecer se acerca... mira.

Aferrarse al dolor es la verdadera tristeza, es una emoción normal en nosotrxs, los seres humanos, quienes a menudo vemos al mundo inhóspito; llena de sombras nuestra existencia.

Dejamos de ilusionar sobre lo rescatable, y no podemos evitar que el dolor que sentimos, nos cambie el humor de tal forma que nos impida acercarnos a lxs demás.

Llorar no es algo malo; tal vez es la pauta de nuestro desahogo. Tal vez necesitemos hacerlo solxs y enfrentar nuestro dolor, sentir como sale del pecho y sube a la garganta haciéndo un nudo que rompe en lágrimas que recorren el rostro.

La soledad le es fiel a la tristeza, y de esa si hay que aprender a cuidarnos. La soledad es dejarse morir socialmente, y me refiero a la soledad que se siente aun cuando te encuentras entre muchxs, no a la necesidad de querer estar solx para darse un respiro.

La tristeza que se vive sin testigos, la que oculta la fragilidad de la supuesta paz cuando creemos tenerla, es la que tiene la llave de la depresión, otra asesina de la mente. La que niega la capacidad de volver a ilusionarse.

Hablemos con el corazón. Rescatemos la vida, el sentirnos vivos implica el placer y la pena. Construyamos nuevas formas de sentir la vida, fortalezcamos nuestra relaciones, nuestras alianzas y juntos trascendamos el amor mientras mostramos el fracaso de nuestra condición, pues el buscar la felicidad en lo vacio que ofrece este plano, más humano que lo humano, nunca será lo que dé sentido a nuestra vida.

Somos tan sólo una parte que puede explicar al todo, el todo no estaría completo si faltara alguna parte.

Después de todo, todos los días sale el Sol.

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viernes, octubre 27, 2006

Abandonado en alguna parte del mundo



Algún día tendré alas para volar y dejaré de correr. El impacto del viento en mis ojos me hará imaginar que por la ciudad lloraré. Abandonado por dios, a suerte de mi entender.

De andar en la oscuridad no hubo nunca que temer. Salir de la domesticación, obedecerse uno mismo, salir de control.

Redefiniendo el sendero llevo roto el corazón. Algún día volveré, no sabría decir cuando, ni siquiera quien seré.

martes, octubre 10, 2006

Trasciende tus límites

¿Y si la realidad se disolviera bajo nuestros ojos? No en la nada, sino en lo más real que lo real (¿el triunfo de los simulacros?). ¿Si el universo moderno de la comunicación, de la hipercomunicación, nos hubiera sumido no en lo insensato, sino en una enorme saturación de sentido, consumiéndose con su éxito; sin juego, sin secreto, sin distancia? ¿Si toda la publicidad fuera la apología no de un producto, sino de la publicidad? ¿Si la información no remitiera ya a un acontecimiento, sino a la promoción de la propia información como acontecimiento? ¿Si la Historia no fuera más que una memoria sin pasado, acumulativa a instantánea? ¿Si nuestra sociedad ya no fuera la del espectáculo, como se decía en el 68, sino, más cínicamente, la de la ceremonia? ¿Si la política no fuera más que un continente cada vez más periclitado, sustituido por el vértigo del terrorismo, de la toma de rehenes generalizada, es decir, la figura misma del intercambio imposible? ¿Si toda esta mutación no dependiera, como creen algunos, de una manipulación de los sujetos y las opiniones, sino de una lógica sin sujeto en la que la opinión se desvanecería en la fascinación? ¿Si la pornografía significara el fin de lo sexual como tal, a partir del momento en que lo sexual, bajo la forma de lo obsceno, lo ha invadido todo? ¿Si la seducción sucediera al deseo y al amor, es decir, también allí el reino del objeto al del sujeto? ¿Si de repente la estrategia sustituyera a la psicología? ¿Si ya no se tratara de oponer la verdad a la ilusión, sino de percibir la ilusión generalizada como más verdadero que lo verdadero? ¿Si ya no hubiera otro comportamiento posible que el de aprender, irónicamente, a desaparecer? ¿Si ya no hubieran más fracturas, líneas de fuga y rupturas, sino una superficie plena y continua, sin profundidad, ininterrumpida? ¿Y si todo ello no fuera entusiasmante ni desesperante, sino fatal?

Jean Baudrillard

martes, septiembre 12, 2006

Basta ya

Ayer se cumpliero 30 años del golpe militar en Chile. Uno de los acontecimientos más crueles contra dicha patria cuyo pueblo fue reprimido. Las dictaduras militares en Latinoamérica no pudieron ocultar los hilos de estos gobiernos títeres del imperio yankee. Traidores a la justicia, a la paz social, a la independencia, fascistas lacayos del imperio asesinos del pueblo. ¡Basta ya! No se olvida.





Victor Jara - Basta Ya

miércoles, septiembre 06, 2006


Hagamos un breve recuento.

Considero que últimamente han ocurrido hechos a nuestro entorno, que vale la pena no dejarlos pasar desapercibidos. Porque justamente eso es lo que se quiere lograr por medio de relaciones de poder hegemónico, que los grupos dirigentes ejercen a través de complejos instrumentos de control, que legitiman su ideología como dominante.

Cierta vez prometí escribir sobre el proceso electoral que sufrimos, sobre mi percepción de lo que hoy día se redefine como izquierda, sobre el mito del populismo, sobre el terror de la guerra cernida en el mundo moderno (¿o posmoderno? ¿O neomoderno? ¡Hostias ya no sé!).

La verdad es que últimamente, de “el mundo exterior” sólo me llegaban murmullos que se alcanzaban a escuchar hasta aquí, donde subterráneamente nuestra forma de vida se reproduce. Preso de mi realidad me mantuve por largos momentos. Me angustiaba y no sabía como solucionar aquello que me estaba causando demasiado daño.

¿Por qué yo?, ¿Por qué así? Siempre el presente respondía con el pasado y provocaba la inexistencia momentánea de una proyección a futuro.

La verdad es que nada se resolvió, y fue difícil armar correctamente las piezas y verme desde fuera para así reconocerme y reconocer la interacción que me permitía situar mi existencia y mi realidad. Y de esta manera es como descubrí que “la resignación es un suicidio cotidiano”, por que justamente implicaba, de alguna manera, un acto de sumisión, de rendición frente a la realidad interconectada a la estructura de la existencia de posibilidades de la naturaleza.

Cierta vez leí a un tipo que decía que el suicidio era entonces una negación de la resignación, y patéticamente proponía tomar a ésta como una estrategia, como una esperanza. De ninguna manera estuve de acuerdo en eso, sin embargo la primera afirmación tenía una lógica; el suicidio era entonces la negación de la realidad, crea circunstancias alternas como una especie de fractura es esa estructura de la realidad; deja una notable marca en el orden de las relaciones sociales.

Ello puede ejemplificar nuestro carácter “creador”; al negar una realidad, incluso con la muerte, se puede crear una realidad alterna, de carácter negativo por lo menos para la concepción de la vida que se nos infunde. El meollo sería entonces, buscar esa alternancia positiva que existe a partir de una realidad negativa una reestructuración emergente a partir de los hechos.

Si logramos explicarnos que todos nuestros actos inciden directamente en la realidad, que afectan a la estructura; reconocemos nuestra capacidad creadora que se apoya en las posibilidades dadas, adquirimos, creo, un grado de conciencia que nos permite el intentar crear de manera positiva. La resignación es entonces el sometimiento, el creer que la realidad es incambiable, lo que nos hace mantener largas depresiones en silencio, a veces amargar nuestra existencia, la que nos lleva a crisis de la carencia de sentido de la vida.

Entonces llegué a la conclusión de que debía aceptar las cosas tal y como sucedieron y tal vez ello me permitiría hacer conciente las condiciones que conformaron la situación que me rodeaba. La aceptación se volvía en la verdadera estrategia para la creación del cambio positivo de esa realidad que afecta directamente en la vida, así como día con día nuestros actos afectan a la realidad. Ante situaciones negativas debía buscar ese equilibrio con situaciones positivas, para así explotar la capacidad de crear modificaciones a la estructura de la realidad y no fracturas.

Un día mi madre, al escucharme expresarme me preguntó: “¿En verdad tan decepcionado de la vida estás? Si ello era cierto, no tenía porque contemplarlo, me exigía un cambio. El presente es el punto en el tiempo forjado por el pasado que marcará la pauta del futuro. La realidad en un espacio es la misma en diferentes tiempos. Que el letargo del recuerdo me de el coraje necesario para transformar mi realidad, porque, después de haber perdido casi todo aquello que me motivaba a seguir viviendo, lo único en que tengo fe, es en el supuesto de esa capacidad creadora, como posibilidad de la naturaleza, como la parte que es determinada por el todo y que a su vez lo determina.

Revolucionaré mi realidad. La “omnipotencia de las ideas” me hace levantarme adolorido y no me quedo conforme. Espero el amanecer y otra vez respiro cuando la oscuridad de la noche va perdiendo matiz. He vuelto con más heridas, y espero continuar y transformar, a mi manera, defendiendo aquello en lo que aun creo.


miércoles, agosto 16, 2006

La educación latinoamericana en el neoliberalismo

Texto que preparé para "un libelo" de próxima circulación.


Recuerdo con claridad, uno de los primeros textos que leí estando ya entre los primeros semestres de la carrera que curso. Era el clásico El crisantemo y la espada de Ruth Benedict, un libro creado durante la II Guerra Mundial que intenta ser una etnografía de la cultura japonesa. Dentro de éste texto, una cosa que me causó gran expectación fue el tema de la educación con respecto a “El Giri hacia el propio nombre”. La cultura japonesa prohíbe reconocer el fracaso en el ámbito profesional, debido a que, en la cosmovisión japonesa, el hombre debe estar plenamente identificado con su obra; y al contrario con la cultura occidental, la competencia entre individuos no resulta tan ventajosa para la sociedad, ya que el respeto al nombre propio no significa precisamente el mejoramiento de su status, como puede serlo en los Estados Unidos.

Los japoneses habían logrado crear fórmulas para evitar a toda costa la competencia directa. En las escuelas de educación básica, los profesores enseñaban a mejorar el trabajo individual y las calificaciones se daban conforme a la conducta. No se reprobaba a ningún estudiante, se le enseñaba a ser parte de la sociedad, se les transmitía la cultura durante el tiempo específico que permanecían en la escuela, nunca se competía.

Aunque desconozco la situación actual de la educación en Japón, si podemos realizar un análisis comparativo con la realidad latinoamericana, y a pesar del contraste cultural, sólo la tomo como ejemplo para ilustrar una idea de lo que resultaría conveniente para una sociedad con cierta crisis de identidad en éste siglo, “dado que las deudas nos persiguen de diversas maneras, son distintas las posibilidades de evadirlas o modificarlas. Estas diferencias prevalecen sobre los padecimientos comunes. Por eso, estamos unificados, no unidos por las deudas” (García Caclini; 2002).

Así como la alimentación, la vivienda y la salud, la educación es un padecimiento común de las sociedades latinoamericanas, “las modificaciones a los sistemas educativos de las naciones latinoamericanas generadas por el neoliberalismo, deben ubicarse en la lógica de los tratados de libre comercio al estilo ALCA” (González Ruiz; 2006). Con esto, los países industrializados imponen condicionamientos a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) para crear acuerdos comerciales que permitan a los países endeudados aflojarse la soga del cuello a cambio de convertirse en “paraísos de inversión”.

Desde la década de 1980, en donde los índices de crecimiento sólo arrojaban cifras negativas, el liberalismo económico se instaló en los Estados Unidos de América y entrando en competencia con Europa y Japón se activaron las iniciativas comerciales que permitieran la libre movilidad del capital para la inversión extranjera y a su vez, cimentarían las bases de la dominación económica de Latinoamérica a través de modelos de “modernización e integración” (González Ruiz; 2006).

Para García Canclini, esto conforma un asalto neoliberal, debido a que las cifras del modelo de modernización revelaban que

A diferencia del liberalismo clásico que postulaba la modernización para todos, la propuesta neoliberal nos lleva a una modernización selectiva: pasa de la integración de las sociedades al sometimiento de la población a las elites empresariales latinoamericanas, y de éstas a los bancos, inversionistas y acreedores transnacionales. Amplios sectores pierden sus empleos y seguridades sociales básicas, se cae la capacidad de acción pública y el sentido de los proyectos nacionales. Para el neoliberalismo la exclusión es un componente de la modernización encargada al mercado (García Canclini; 2002).

El Consenso de Washington, principalmente redactado por John Williamson, es un decálogo de política económica. Este texto resulta ser como los diez mandamientos a seguir de la colonización neoliberal. Daniel Olesker hace una síntesis de ellos formulando tres reformas estructurales: El sector externo se sustenta en la apertura comercial y financiera; la laboral, se basa en la desregulación; y “la del sector público que se finca en la privatización y que implica la sustitución del Estado de Bienestar por el Estado Ordenador del Proceso de Acumulación” (González Ruiz; 2006). Es aquí, en los mercados de bienes y servicios en donde se ubica la educación, en donde la exclusión se hace presente en tres niveles que se refieren al la parte económica por marginalización (etnias y subalternos), mercado de trabajo y acceso a los medios de producción; social, al tener que pagarse, el acceso a la educación se encuentra limitado a quienes tengan el poder adquisitivo para pagar una educación de calidad; política, referida al monopolio partidista reconocido por el poder (González Ruiz; 2006).

“Privatizar no es sinónimo de mejorar”, la educación y otros campos de la vida social repelen el manejo basado en la lógica de la utilidad mercantil. “Mercadear la cultura es condenar a nuestros pueblos a la pérdida de su identidad” (González Ruiz; 2006). En esta lógica, privatizar se vuelve la clave para lograr el establecimiento de burguesías sólidas en Latinoamérica, encargadas de ejercer el poder hegemónico sobre el resto de la sociedad en el nivel local, legitimando su ideología como la dominante a través de los medios a los que tienen acceso, como educadores y generadores de opinión en los medios de comunicación.

Estás clases burguesas hasta algunos sectores de la clase media, disfrutan el aprovechamiento de la educación privada de calidad. Dicho por experiencia propia; es común en nuestra sociedad que en algunas familias, sea de gran importancia asistir a una escuela privada, debido a la desconfianza de los padres que existe hacia la calidad de las instituciones públicas.

Esto resulta nada menos que otra lógica de colonización neoliberal; las políticas educativas obedecen al patrón de acumulación del capital impuestas por el Banco Mundial (BM) y el FMI. Estos bancos educadores tienen como tesis básica que “la educación es un bien privado por lo cual debe ser gestionada como cualquier otra mercancía o servicio, conforme a la ley de rendimiento: máximo provecho con mínima inversión” (González Ruiz; 2006), lo cual asimila en todo el mundo una transformación de los sistemas educativos, que se han visto empobrecidos fuertemente, y se han convertido en modelos empresariales que ofrecen el servicio de la educación destinada a contribuir a la formación del “mundo-mercado”.

En nuestro país es notoria la situación, vemos como cada vez las escuelas públicas padecen las repercusiones de aun depender del Estado, el cual se ha encargado de desligarse de la responsabilidad de educar laica, gratuita y obligatoriamente al pueblo y lo deja a la oferta de las instituciones privadas y a la creación de técnicos en áreas industriales especializadas.

Comúnmente en las calles existen anuncios de instituciones privadas que ofrecen como mercancía algún tipo de educación; una detallada observación de ellos permite darnos cuenta la competencia de tipo empresarial que existe entre aquellas restringidas a las clases altas, con “las mejores instalaciones, excelente profesorado y atención personalizada”, escuelas dedicadas a crear líderes; aquellas que también compiten, a las que pueden acceder desde las clases medias acomodadas y casi con esfuerzo heroico las medias bajas; y aquellas que ni siquiera entran en el juego publicitario y corresponden a las instituciones públicas. El resultado es simple: la educación de calidad se reserva para las elites que tienen el poder adquisitivo de pagarla.

Por otro lado, las academias científicas parecen apropiarse del conocimiento para contribuir al sostenimiento del orden, poca es la teoría que en el país se crea para resolver las problemáticas sociales que más agobio traen a la población, ejemplo claro, podemos encontrarlo en San Luis Potosí: conforme al Derecho la entidad crea demasiados abogados, pero no es capaz de crear una teoría jurídica que resuelva problemáticas de amplios sectores populares.

En la UASLP, como en otras tantas universidades públicas del país, se otorgan apoyos, becas, patrocinios, premios, etc. siempre y cuando, como estrategia de comunicación social, aparentemente no existan fuertes cuestionamientos y críticas en la manera en que son conducidas las instituciones educativas; mientras tanto la vinculación social es casi inexistente, pues el estado se mantiene entre aquellos de mayor atraso en el bienestar social y distribución de la riqueza, y la vinculación al campo de trabajo es limitada a aquella que conviene a los intereses de los grupos de poder regional, funciones desempeñadas por egresados que demostraron enorme desempeño en la lógica de la competitividad frente a sus demás colegas. “Los neoliberales de plano son adversos (…) pues consideran como dogma de fe que todas las personas deban competir para alcanzar su máximo rendimiento. Prefieren los criterios cuantitativos de evaluación, pues propenden a asignar a la labor educativa un contenido prioritariamente económico” (González Ruiz; 2006).

Las becas y apoyos se encuentran reservados a pequeños grupos estudiantiles que han demostrado ser distinguidos estudiantes de tiempo completo, -lo cual resulta insuficiente para evaluar la verdadera condición de necesidad económica- y, sin embargo, comúnmente se reparten entre colaboradores más allegados a corruptas representaciones estudiantiles, mientras tan sólo para la publicidad electoral de consejeros alumnos y presidentes de las sociedades de alumnos, y el comité ejecutivo de la Federación Universitaria Potosina, se gasta una cantidad de 447 790 pesos. A la par, en la educación básica los apoyos y becas a sectores más necesitados, se confinan a programas del tipo “Bécalos”, realizado por la Fundación Televisa, la Asociación de Bancos de México y algunas instituciones educativas o “Vamos México, dirigida por Martha Sahagún de Fox.

Con todo esto, los dirigentes se han lavado las manos conforme al rezago educativo y la crisis de la educación en el país, así como sucede con otros países latinoamericanos; al grado de ofrecer un discurso que indica que el país crece en educación, por líderes como Elba Esther Gordillo que besan la mano de neoliberales como Vicente Fox y las principales cadenas de televisión hacen ver a los comités de lucha magisteriales y sindicatos independientes como vándalos organizados y legitiman la violencia del Estado contra ellos, como actualmente sucede en Oaxaca.

Cierta vez, a un grupo de compañeros, una autoridad escolar nos dijo que no nos convenía adoptar posturas radicales en el contexto universitario, a final de cuentas en una universidad no se debe decir por autoridades lo que nos conviene o no como estudiantes o las posturas que debemos tener. Cursé la educación básica y secundaria en instituciones públicas y sólo el bachillerato en una escuela particular de no tan alta calidad, en todo momento se nos enseñó a competir para progresar a través de la instrumentación de técnicas de “premio y castigo”; actualmente de mis antiguos compañeros de primaria y amigos del barrio soy el único que cursa una carrera universitaria, de los pocos de mi parentela en hacerlo y a pesar de pasar, en la familia, temporadas de austeridad debido al pago del costo de la educación de todos mis hermanos, nuestros padres han decidido apoyarnos a concluir nuestros estudios a diferencia de la situación que de jóvenes vivieron.

Situaciones como esta, ocurren debido a que no es obligación del Estado impartir la educación superior, a través de una reformulación del artículo 3º constitucional por Carlos Salinas, lo cual indicó la pauta para el crecimiento de negocios particulares y con respecto a algunas universidades públicas del país, se pagan cuotas que sólo pueden pagar ciertos sectores.

Propongo tener un espíritu radical, optar por retomar la memoria histórica y reivindicar al movimiento estudiantil por ser la conciencia de la sociedad, analizar, criticar y exigir al Estado que cumpla su verdadera función y no rogarle, al contrario, organizarse y vincularse para revolucionar el sistema educativo de este país. Aplicar nuestras ciencias en beneficio de la sociedad a manera de compromiso, cada día estar mejor informados y preparados. Porque en las calles, la situación nos induce a tomar posiciones radicales y no dejar de señalar y cuestionar fuertemente las políticas educativas que el gobierno impone.

Bibliografía:

García Canclini, N. Latinoamericanos buscando lugar en este siglo. Buenos Aires, Paidós, 2002. 120 p.

---------González Ruiz, J.E.

La alternativa sigue siendo la educación popular. México: Ediciones SITUAM, 2006.

Propuesta para la educación en el siglo XXI. Trabajadores, año 10, no. 53, marzo/abril de 2006. Universidad Obrera de México “Vicente Lombardo Toledano”.

Recuento de los daños del neoliberalismo a la educación. Trabajadores, año 10, no. 52, enero/febrero de 2006. Universidad Obrera de México “Vicente Lombardo Toledano”.

domingo, julio 30, 2006


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martes, julio 11, 2006

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martes, mayo 30, 2006

Barcelona 17/12/05 Contra la ordenança del civisme



miércoles, mayo 17, 2006

La homosexualidad no es un problema, la homofobia sí

Día Internacional contra la Homofobia

La homofobia es una forma de discriminación por razón de preferencia sexual. Se trata del rechazo, prejuicio y estigmatización contra quien ha decidido conducir su vida sobre la base una preferencia sexual distinta de la heterosexualidad mayoritaria. Y es una forma de discriminación porque se expresa mediante una limitación de derechos, libertades y oportunidades de quienes han hecho suya esta opción sexual. Es además, una forma particularmente peligrosa de discriminación, pues co n frecuencia conduce a la violencia contra quienes se atreven a vivir su sexualidad de manera diferente.

Lo que un Estado democrático debe proteger es el derecho de las personas a conducirse de manera autónoma, sin presiones y sin riesgo de violencia, en los terrenos de las creencias y la sexualidad que sólo a ellas atañen. Lo que no puede hacer un Estado democrático y garantista es hacer suya una particular concepción sexual, moral o religiosa, independientemente de lo extendida que ésta se encuentre entre su población. La discriminación por preferencia sexual consiste, precisamente, en violar los derechos y libertades fundamentales de alguien, o limitar sus oportunidades legítimas, sólo por vivir de acuerdo con una moral sexual que no es la mayoritaria. En este caso, la neutralidad laica del Estado respecto de las opciones religiosas y morales es la única vía legítima para regular la vida de una sociedad plural en formas de vida, de ideas de felicidad y de identidades sexuales. Por ello, negamos abiertamente que esta campaña promueva una opción sexual particular. Del mismo modo en que el Estado no debe ser el vehículo para imponer la religión y la moral sexual de la mayoría, tampoco debe serlo respecto de la moral y sexualidad de las minorías. Mal haría un Estado democrático en promover una opción sexual, así fuera para compensar los daños que ésta ha sufrido en el pasado. Lo que promovemos es una cultura del respeto mutuo, de la tolerancia y de la vigencia de derechos fundamentales. Decidir sobre el valor inherente a los sistemas morales, religiosos o sexuales es algo que compete sólo a cada persona.*

*Extracto del discurso de Gilberto Rincón, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, emitido el 25 de abril del año pasado.

Es difícil que gran parte de la población de este país, salga de todos esos tabúes y prejuicios que tienen acerca de las preferencias sexuales, sin embargo, el objetivo de iniciar con éste día, es extender las jornadas de lucha para que ni un(a) homosexual más sea discriminado de alguna manera.

Debemos reconocer, que en la escena se infiltran actitudes y formas de pensar de la cultura dominante, la discriminación a homosexuales puede ser una de ellas. Sin embargo, en ocasiones lxs compañerxs no son concientes en la totalidad de todas esas acciones que puedan ofender a otrxs compañerxs. Somos malhablados y en situaciones esto provoca tensión e intolerancia, dividiendo más las diferentes escenas que conforman nuestra “tribu”.

Este no debería ser el caso, que importa si los demás utilizan términos como puto, marica, etc., hay que reconocer que esas palabras altisonantes están bien metidas en la cultura de la vida cotidiana, y casi puedo asegurar que su sentido de significancia ha cambiado también. Más que poner un alto intolerante se debería mejor el mostrase y ser aceptado como se es.

Las personas homosexuales que conozco, por lo general no ven su preferencia sexual como una forma de politizarse y activarse para no sufrir las derivaciones sociales que esto lleva en una sociedad que aparenta ser tan conservadora (como la potosina). Verse a escondidas, amarse en secreto, buscar clandestinidad, son situaciones que no deben ocurrir más dentro de una escena que se dice consciente, libertaria, autogestiva y cuanta madre.

Los homosexuales, transgénero, bisexuales y heterosexuales de esta escena, tenemos el mismo derecho de permanecer en el lugar que nos agrade, en compañía de quien queramos, haciendo lo que nos guste sin miedo a ser agredidxs, a ser juzgadxs o a forzarnos a intolerar.

Respeto para todxs, ¿de qué sirve fomentarlo cuando a las espaldas se habla mierda?, ¿Por qué decir “cada quien su vida”, cuando las actitudes hablan por sí mismas? Eso es lo que hay que limpiar en la escena, porque la homofobia se fomenta desde ambas partes.

Nuestra escena debe seguir siendo la alternativa de un estilo de vida diferente al que tiene la cultura dominante, conformista, consumista en exceso, con un sentido de la vida tan vacío y cegado por la indiferencia, con una forma de vida a la cual, todxs aquellxs que aun permanecen en la clandestinidad dentro de la escena, no pertenecen.


En la imagen, Martín Crudo cantando en un show homocore con la banda Limp Wrist, uno de los exponentes del movimiento gay dentro del hardcore punk. También existen identidades homoeróticas relacionadas al queerpunk y emo, muchas veces manifestadas en el screamo y metal core.